Redacción / Melbourne, Australia
La australiana Ashleigh ‘Ash’ Barty, número 1 del ranking mundial de la WTA, conquistó este sábado el Abierto de Australia, al derrotar a la estadounidense Danielle Collins (30 del mundo) por 6-3 y 7-6 (7/2). La deportista logra así su tercer título de Grand Slam después de Roland Garros en 2019 y Wimbledon en 2021.
Barty se llevó la final sin realizar su mejor tenis, y lejos del dominio que mostró en sus seis anteriores partidos en este primer Grand Slam del año. En el primer set salvó la única bola de break que concedió y no falló en la única que se presentó a su favor. En el segundo set bajó el nivel y quedó 1-5 tras ceder dos veces su servicio. Sin embargo, logró reponerse y emparejó el partido. El desenlace se definió en un tie break, donde la australiana se mostró superior.
Con su triunfo, Barty puso punto final a una “maldición” que privó a las ‘aussies’ de alcanzar el título en el torneo local en los últimos 44 años. Fue precisamente Chris O’Neill, la última ganadora australiana, la que portó el trofeo Daphne Akhurst hasta la pista central Rod Laver Arena, y la leyenda local Evonne Goolagong la elegida para entregar la copa a Barty, que cerró el choque en una hora y 27 minutos.
“Público fantástico”
“¡Es un sueño hecho realidad, estoy tan orgullosa de ser australiana!”, lanzó la jugadora de 25 años en la entrega del trofeo. “Como australiana, lo más importante en este torneo es poder compartir con tanta gente, y ustedes, el público, han estado sencillamente fantásticos”, dijo la deportista. El público, más numeroso tras la ampliación al 65 por ciento de la capacidad total, animó más que nunca para contar con una campeona australiana.
Con la victoria, Barty -que no había pasado de semifinales en el Abierto de Australia- se sumó a la estadounidense Serena Williams como la única jugadora en activo en haber ganado una competición ‘slam’ en tierra, hierba y pista dura.
Con este triunfo podrá seguir reinando en la lista de la WTA, donde lleva 113 semanas como la mejor tenista del orbe.
La final sirvió también para que un grupo de activistas repartiera un millar de camisetas con el lema “¿Dónde está Peng Shuai?”, con el fin de llamar la atención sobre el destino de dicha tenista china.
Peng Shuai, excampeona de dobles en Roland Garros, acusó a principios de noviembre a un exdirigente chino de obligarla a mantener una relación sexual durante un idilio que duró varios años. Después dejó de participar en torneos y se desconoce en qué condiciones se encuentra.
Y otra alegría en el dobles
Los australianos Nick Kyrgios y Thanasi Kokkinakis vencieron a sus compatriotas Matt Ebden y Max Purcell 7-5, 6-4 este sábado en la final de dobles masculino.
Son los primeros australianos que ganan el torneo desde la victoria de Todd Woodbridge y Mark Woodforde en 1997. Y coronaron una jornada de gloria para el país después que la victoria de Ash Barty en sencillos femenino puso fin a una larga sequía.
Kyrgios y Kokkinakis concedieron apenas dos sets en seis partidos en una trayectoria hacia el título en la que debieron vencer a los equipos preclasificados 1ro y 3ro.
“Qué semana. Puedo decir honestamente que no esperábamos llegar ni cerca”, dijo Kokkinakis.
Y Kyrgios acotó: “No hubiera querido hacerlo con ningún otro”.
El primer set parecía avanzar hacia el inevitable tiebreaker sin siquiera un break point hasta el 11mo game con saque de Ebden.
Ebden se defendió de tres break points hasta que una devolución de Kokkinakis forzó una volea de revés que se fue desviada. Kokkinakis sacó para ganar el set.
El segundo set siguió una pauta similar.
Por pedido de todos los jugadores, un espectador que gritó “fuera” ante un saque de Purcell en el noveno game fue expulsado por los agentes de seguridad. El incidente de tres minutos solo demoró el desenlace inevitable cuando Kyrgios fue a la red para concretar la victoria en el game siguiente.
La final varonil del Abierto de Australia se juega el domingo entre el español Rafael Nadal y el ruso Daniil Medvedev. Nadal está a un triunfo de lograr su título 21 de Grand Slam y quedar como dueño absoluto del récord en el tenis masculino.
(Con información de AFP, AP, EFE)




