Martín Durán / Guanajuato
Con la finalidad de construir una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (PRODHEG) entregó el Distintivo ALVA: Alianza contra la Violencia, a la Secretaría de Salud de Guanajuato (ISAPEG) y a la asociación civil Mujeres Reconstruyendo Vidas A.C., por su labor en la prevención y atención de la violencia de género.
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En el evento, la Procuradora Karla Gabriela Alcaraz Olvera reafirmó que la erradicación de la violencia contra las mujeres continúa siendo una prioridad institucional.
“La violencia contra las mujeres sigue siendo una de las más graves y persistentes violaciones a los derechos humanos. Erradicarla requiere algo más que leyes o buenas intenciones. Exige compromiso, sensibilidad y, sobre todo, acciones colectivas. Cada distintivo entregado simboliza mucho más que un cumplimiento administrativo, pues representa un compromiso vivo con la dignidad humana, con la igualdad sustantiva y con la construcción de una sociedad en la que todas las personas puedan desarrollarse libres de miedo», comentó Karla Gabriela Alcaraz.


NO BAJAN LOS BRAZOS
Por su parte, el secretario de Salud en el estado, Dr. Gabriel Cortés Alcalá, expresó el compromiso de la institución con la prevención de la violencia laboral y de género.
“Para la Secretaría de Salud es un honor recibir el Distintivo ALVA, otorgado a nuestra Dirección General de Recursos Humanos. Este reconocimiento no es un fin, sino un compromiso institucional que reafirma nuestra convicción de construir espacios laborales seguros, respetuosos y libres de violencia», aseguró el Dr. Gabriel Cortés.
Para finalizar, Ana María Galindo Zavala, Directora de Mujeres Reconstruyendo Vidas A.C., subrayó la importancia de mantener acciones conjuntas para transformar los entornos sociales y laborales.
“Transformar las estructuras culturales y sociales que perpetúan la desigualdad es un reto constante, porque la violencia es real, es palpable, duele, entristece, mata. Sigamos trabajando juntas y juntos con la sensibilidad que exige el tema y la firmeza que demanda la ley», concluyó Ana María Galindo.




